gastro píldoras — artículo
Qué hace un chef consultor — y qué no debería venderte
Si buscas a alguien que te reescriba la carta en una tarde y desaparezca, no me necesitas. Si buscas criterio para decidir —con números, equipo y tecnología encima de la mesa—, seguimos hablando.
Llevo en cocina desde los 17. Consultoría en paralelo desde 2010. Más de 120 proyectos en España, Latinoamérica, Estados Unidos y Oriente Medio. Desde 2022 opero desde Madrid; desde 2023, con inteligencia artificial en producción, no en PowerPoint. Un porcentaje alto de ese trabajo es digital: no hace falta que estés en mi ciudad para trabajar juntos.

Qué sí hace un chef consultor
Un consultor serio no vende magia. Vende claridad.
Diagnóstico de idea o proyecto. Antes de mentoría o de una consultoría más larga, hay un primer paso: mirar si el problema es de carta, de coste, de brigada, de canal o de producto. Sin ese mapa, cualquier «plan» es decoración.
Números que se puedan defender. Food cost, ticket, productividad, caja. No jerga de MBA: decisiones que un propietario o un chef puede ejecutar la semana siguiente.
Oficio + datos. La cocina sigue primero. Los datos y la IA entran para que el oficio escale sin quemarte ni al equipo.
Acompañamiento founder. Mentoría 1 a 1 cuando tú quieres aprender a decidir. Consultoría cuando quieres que alguien entre y deje el sistema funcionando. Son caminos distintos; se eligen después del diagnóstico, no antes.
Qué no debería venderte
Paquetes cerrados genéricos. Tu restaurante en Bogotá no es el de un hotel en Madrid. Si el PDF es el mismo para todos, no es consultoría: es plantilla.
Sustituirte. Un consultor no es tu jefe de cocina remote. Si alguien promete «yo dirijo tu pase desde Zoom», desconfía.
Cursos disfrazados. Temario, certificado, ejercicios de juguete. Útil para otras cosas; no sustituye mirar tu cuenta de explotación real.
Moda IA sin criterio. Automatizar el caos solo acelera el caos. Primero el proceso; luego el agente.

¿Y si no estoy en Madrid?
Estoy radicado en Madrid. Los clientes presenciales aquí suelen ser más rentables para ambos: menos fricción, más contexto. Pero la mayor parte de mi trabajo directo ya es digital, y una parte grande de mis clientes está fuera de España —Latinoamérica, EE. UU., península, Golfo—. Si operas en remoto con disciplina (datos compartidos, sesiones claras, decisiones por escrito), el modelo funciona.
Presencial en Madrid es un plus, no un peaje.
Cómo saber si encajas
Encajas si tienes un problema concreto, aguantas que te señalen lo que no funciona, y quieres un primer diagnóstico antes de comprar un paquete. No encajas si buscas un salvavidas de 48 horas o alguien que te diga solo lo que quieres oír.
El embudo en mi marca personal es simple: Diagnóstico de idea o proyecto → propuesta a medida → mentoría o consultoría. Sin atajos de marketing.
Preguntas frecuentes
¿Un chef consultor es lo mismo que una agencia?
No. La agencia vende capacidad y entregables recurrentes. El consultor (en mi caso) vende criterio y un mapa; a veces ejecuta, a veces te enseña a ejecutar.
¿Hace falta estar en España?
No. Madrid es base. El trabajo puede ser online si hay datos y compromiso.
¿Por dónde empiezo?
Por un Diagnóstico. No por un contrato largo.
Siguiente paso
Si esto resuena, pide un Diagnóstico de idea o proyecto. Es el primer paso —sin compromiso de paquete cerrado— para ver si la mentoría o la consultoría te encajan de verdad.